jueves, 13 de noviembre de 2008

COSTANERA FORMOSA





FORMOSA

PAISAJES DE MI TIERRA FORMOSEÑA










El paisaje, desde el punto de vista geográfico, es el objeto de estudio primordial y el documento geográfico básico a partir del cual se hace la geografía. En general, se entiende por paisaje cualquier área de la superficie terrestre producto de la interacción de los diferentes factores presentes en ella y que tienen un reflejo visual en el espacio. Estos paisajes son de la provincia de FORMOSA.

sábado, 8 de noviembre de 2008

UN AMIGO QUE AMA LA NATURALEZA





Muchas historias merecen ser contadas y valoradas , hace muy poco tiempo he conocido a una gran persona , que decidio quedarse en FORMOSA y adoptarla de corazon , el es un amante de la naturaleza estoy hablando de CARLOS SPAGARINO conocido como PULI , ingeniero forestal y dueño de la empresa JABIRU, para el no fue facil estar lejos de su familia , pero al conocer el bañado la estrella desidio quedarse y empezar a explorar y conocer ese facinante sitio en el que habia llegado , hoy en dia es un formoseño mas , con la diferencia que tiene una pasion por lo que hace y creo que hay muy pocas personas que valoran tanto como el ese lugar.
Bueno amigo mucha suerte y gracias por lo que haces por nuestra provincia de FORMOSA.
UN SALUDO MUY ESPECIAL A TODA TU FAMILIA.
VISITA: WWW.JABIRU.COM.AR

SANDRA.

viernes, 7 de noviembre de 2008

CANCION DEL CEIBO

VIDEO DEL ARBOL DE CEIBO

Ceibo, Árbol del coral, Flor de coral, Pico de gallo.




Nombre científico o latino: Erythrina crista-galli L.

- Nombre común o vulgar: Ceibo, Árbol del coral, Flor de coral, Pico de gallo.

- Familia: Fabaceae (Leguminosae).

- Origen: Uruguay, Brasil, Paraguay, Argentina.

- El nombre del género deriva del griego «erythros», rojo, por el color de las flores.

- Arbol pequeño o arbusto, de hasta 6-7 m de altura, caducifolio, de tronco retorcido y corteza rugosa y fisurada.

- Tallos y pecíolos con espinas.

- Las hojas son compuestas, formadas por 3 folíolos oval-lanceolados, enteros, de 9-13 cm de longitud.

- Produce racimos de flores color carmesí.

- Floración: primavera.

- Fruto en legumbre de 15-20 cm de longitud, de color marrón oscuro.

- Muy apreciada como planta ornamental por su llamativa floración.

- Se planta de manera aislada.

- Posee una madera débil, porosa y poco duradera, empleada para realizar tallas, molduras, etc.

- Es la flor nacional de Argentina.

- De pleno sol a semisombra.

- Es planta delicada al frío, sobre todo cuando son pequeñas, llegando a helarse.

- Requiere algo de humedad en el verano. Riego regular, no excesivo; sin embargo, el terreno debe conservar siempre un poco de humedad.

- La madera seca debe podarse con regularidad. Respetar las ramas del año anterior cuando se poda.

- Se multiplica por semillas y esquejes semileñosos.

- Siembra directa de las semillas sin tratamiento alguno; en primavera (abril en Hemisferio Norte).

- Las plantas producidas por esquejes al parecer son mucho menos vigorosas que las obtenidas por semillas.

Ceibo, también denominado seibo, seíbo, o bucare, es la Flor Nacional de la República Argentina. Esta elección surgió en las primeras décadas del siglo XX, después de muchas discusiones y controversias, pero finalmente, el 23 de diciembre de 1942, el Poder Ejecutivo Nacional, mediante el Decreto Nº 138.974, consagró oficialmente, el ceibo como la Flor Nacional Argentina.



El Ceibo es un árbol originario de América, de la zona subtropical, no muy alto, de tronco retorcido, pertenece a la familia de las leguminosas, por lo que las semillas se guardan en vainas encorvadas. Sus flores son rojas, de un rojo carmín.

Crece en las riberas del Paraná y del Río de La Plata, pero se lo puede hallar en zonas cercanas a ríos, lagos y zonas pantanosas a lo largo del país.

La madera de ceibo es muy liviana y porosa, y se la utiliza para la construcción de balsas, colmenas, juguetes de aeromodelismo.

Su presencia en parque y jardines argentinos, pone una nota de perfume y color. Y el admirador evita arrancar sus flores, debido a que sus ramas poseen una especie de aguijones.

LEYENDA DEL CEIBO:
Cuenta la leyenda que en las riberas del Paraná, vivía una indiecita fea, de rasgos toscos, llamada Anahí. Era fea, pero en las tardecitas veraniegas deleitaba a toda la gente de su tribu guaraní con sus canciones inspiradas en sus dioses y el amor a la tierra de la que eran dueños... Pero llegaron los invasores, esos valientes, atrevidos y aguerridos seres de piel blanca, que arrasaron las tribus y les arrebataron las tierras, los ídolos, y su libertad.

Anahí fue llevada cautiva junto con otros indígenas. Pasó muchos días llorando y muchas noches en vigilia, hasta que un día en que el sueño venció a su centinela, la indiecita logró escapar, pero al hacerlo, el centinela despertó, y ella, para lograr su objetivo, hundió un puñal en el pecho de su guardián, y huyó rápidamente a la selva.

El grito del moribundo carcelero, despertó a los otros españoles, que salieron en una persecución que se convirtió en cacería de la pobre Anahí, quien al rato, fue alcanzada por los conquistadores. Éstos, en venganza por la muerte del guardián, le impusieron como castigo la muerte en la hoguera.

La ataron a un árbol e iniciaron el fuego, que parecía no querer alargar sus llamas hacia la doncella indígena, que sin murmurar palabra, sufría en silencio, con su cabeza inclinada hacia un costado. Y cuando el fuego comenzó a subir, Anahí se fue convirtiendo en árbol, identificándose con la planta en un asombroso milagro.

Al siguiente amanecer, los soldados se encontraron ante el espectáculo de un hermoso árbol de verdes hojas relucientes, y flores rojas aterciopeladas, que se mostraba en todo su esplendor, como el símbolo de valentía y fortaleza ante el sufrimiento.

Tomada de la narración oral.

Otra Versión de la Leyenda de la Flor de Ceibo
Cuenta la leyenda que esta flor es el alma de la Reina India Anahí, la más fea de una tribu indomable que habitaba en las orillas del Río Paraná.

Pero Anahí tenía una dulce voz, quizás la más bella oída jamás en aquellos parajes, además era rebelde como los de su raza y amante de la libertad como los pájaros del bosque.

Un día fue tomada prisionera, pero valiente y decidida, dio muerte al centinela que la vigilaba.

En ese mismo momento, quedó sellado su destino para siempre: condenada a morir en la hoguera, la noche siguiente, su cuerpo fue atado a un árbol de la selva, bajo y de anchas hojas.

Lentamente, Anahí fue envuelta por las llamas. Los que asistían al suplicio, comprobaron con asombro que el cuerpo de la reina india tomaba una extraña forma, y poco a poco se convertía en un árbol esbelto, coronado de flores rojas.

Al amanecer, en un claro del bosque, resplandecía el ceibo en flor.


La leyenda hecha canción:

ANAHÍ
(Leyenda de la flor del ceibo)
Anahí...
las arpas dolientes hoy lloran arpegios que son para ti
recuerdan a caso tu inmensa bravura reina guaraní,
Anahí,
indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí.
Anahí, Anahí,
tu raza no ha muerto, perduran sus fuerzas en la flor rubí.

Defendiendo altiva tu indómita tribu fuiste prisionera
Condenada a muerte, ya estaba tu cuerpo envuelto en la hoguera
y en tanto las llamas lo estaban quemando
en roja corola se fue transformando...
La noche piadosa cubrió tu dolor y el alba asombrada
miro tu martirio hecho ceibo en flor.
Anahí, las arpas, dolientes hoy lloran arpegios que son para ti
recuerdan a caso tu inmensa bravura reina guaraní,
Anahí,
indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí.
Anahí, Anahí,
tu raza no ha muerto, perduran sus fuerzas en la flor rubí.